Confianza en ti mismo. Coaching

Empieza a confiar en ti

Imagina algo dentro de ti que te dice: Oye, ¿quién narices eres tú para conseguir eso?

Dime si te resulta familiar…

Quieres atraer a la persona de tus sueños, iniciar un negocio, correr una maratón, trabajar en tu empresa ideal, escribir un libro o cualquier otra cosa realmente importante en este momento de tu vida, y hay una pequeña voz en tu interior que insiste en convencerte de que no eres lo suficientemente bueno para conseguirlo.

Recuerda a menudo que eres las historias que te vas contando a ti mismo un día tras otro. Y a veces no tienes compasión.

Si todo esto te suena, este post está hecho para ti.

Empezamos.

1# Cablea tu cerebro

 
Tu cerebro es totalmente flexible y maleable gracias a algo que se llama neuroplasticidad y que es la capacidad cerebral para cambiar y adaptarse al entorno como resultado de la conducta.

Investigaciones científicas han demostrado que el cerebro no es una estructura fija y se moldea a sí mismo en respuesta a las condiciones en las que se mueve, adaptándose con cada nueva experiencia.

Sí, eres dueño de tu mente.

Un ejemplo que explica la plasticidad del cerebro es el caso de Rafael Nadal, que juega al tenis con su mano izquierda a pesar de ser diestro de nacimiento. Y lo consigue mediante una práctica intensiva y constante que le ha llevado a ser el número uno del mundo.

Tú también tienes la posibilidad de cambiar tu mente y desarrollar condiciones más positivas que permitirán que cambie de maneras que resulten beneficiosas para ti, dejando atrás experiencias limitantes que te han bloqueado durante algún tiempo.

Ahora sabes que puedes. Eres lo que piensas y tu cerebro está preparado para cambiar.

Si optas por introducir cambios positivos en tu cerebro cultivando hábitos emocionales y sociales, aprendes a regular tus emociones, lo que se traduce en no permanecer por mucho tiempo en las emociones negativas y fomentar las positivas.

Este hábito puede ser adquirido por cualquier persona con el entrenamiento adecuado.

2# Adopta el truco de tener una mentalidad de crecimiento

 
El resultado de tu esfuerzo lo determina la forma en la que te ves a ti mismo (tu modo de pensar).

Lo dice Carol Dweck, profesora de psicología en la Universidad de Stanford.

Tu creencia de cómo son tus habilidades de fijas o flexibles, tiene un efecto gigantesco en tu crecimiento y como consecuencia, en tus logros.

Las personas que adquieren una mentalidad de crecimiento, siempre están poniendo en práctica estas cuatro claves para alcanzar lo posible:

1. Eres consciente de esa voz que te susurra al oído, la voz de tu mentalidad fija.

2. Siempre, siempre, siempre hay opciones.
Pregúntate qué necesitas, qué estrategia vas a activar, qué esfuerzos y amplitud de capacidades vas a desarrollar para dar por fin el salto.

3. Habla con la voz de lo posible.
La mirada fija se dice a sí misma: “Si no lo intento, al menos mantengo mi dignidad y no cometo errores”. La mirada abierta, en cambio, diría algo como esto: “Si no lo intento, automáticamente no lo lograré. Mejor lo intento”.

4. Opta por lo posible
El hábito de creer en lo posible, automáticamente crea una mentalidad de crecimiento y te coloca ante la oportunidad del logro.

La seguridad, como bien dice Dweck, requiere una mentalidad de crecimiento, porque creer que es posible adquirir habilidades conduce a hacer cosas nuevas, y a reformular los fracasos como experiencias decisivas de aprendizaje.

3# Empieza a creer que estás listo para el siguiente paso

Impulsa tu mente a pensar que tienes todo lo necesario para dar un pequeño primer paso realista hacia delante.

¿Lo adivinas? Tú puedes hacerlo.
 
 
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Puedes exprimir cada oportunidad que se te presente y aceptar los retos como un jugoso regalo que te ayudará a crecer.

La decisión es tuya.
 
 
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