¿Eres de los que espera con ilusión estos días de Navidad… o ya empiezas a estresarte? 

 

Parece que llegan días perfectos para reunirse con la familia, con los amigos, momentos de compartir, de celebrar.. Y sin embargo, muchos se sienten totalmente desbordados en estas fechas. 

En lugar de enfocarnos en esas cosas positivas, nos agobiamos con los regalos, la preparación de cenas y celebraciones, las compras exageradas de última hora, comemos más de lo normal, cambiamos hábitos, tomamos alcohol y dulces en cenas de empresa o amigos… y el cuerpo después nos pasa factura. Para algunos estos días terminan siendo días de estrés,de cierta ansiedad, de atracones y resacas.  

Además en las familias donde hay niños, estos días que están de vacaciones se les quiere dedicar más tiempo, llevarles a espectáculos…. le sumamos que las calles están llenas de gente haciendo compras, hay aglomeraciones, listas de espera… 

 

Lo que podría disfrutarse al final resulta siendo un agobio navideño para muchos. 

 

 

Y es que sufrir el estrés es bastante normal en estas fechas, pues en tan sólo dos semanas tenemos ni más ni menos que 6 días de celebración: Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, Noche de Reyes y el  Día de Reyes. Si queremos llegar a todas estas fiestas, ¡no es de extrañar que terminemos agotados! 

 

 

Según unos estudios recientes, el 44% de la población afirma que es la época que más nervioso está. Los acontecimientos que más estrés y ansiedad generan estos días son las compras en un 76%, los compromisos sociales un 67%, el exceso de gastos un 65% y el cansancio general o saturación un 60%. 

 

En este artículo quiero proporcionar unas claves muy sencillas para hacer más llevadera esta época de la Navidad. 

 

¿Por qué nos estresamos? Principalmente por tres motivos 

  • ECONÓMICOS: los gastos extra, las deudas que acumulamos, el sentimiento de gastar más de lo habitual, los regalos, compromisos sociales…
  • FÍSICOS: la acumulación de actividades, el cambio de hábitos o los excesos de comida y bebida.
     
  • LAS RELACIONES SOCIALES: el estrés se agudiza sobre todo por las reuniones familiares (tensiones o conflictos de algunos miembros) y cenas de empresa.

Creemos que es necesario acudir a todos los eventos o nos vemos en la obligación de organizarlos. 

 

Consejos

Te dejo algunos consejos que pueden ayudarte a disfrutar de la navidad:

  • Da prioridad a las cosas que la tienen. Valora y disfruta de estar junto a los amigos, familia o compañeros. No es un concurso de Master Cheff, es una comida en familia y no tienes que pasar ningún examen.

 

 

  • Involucra más familia en la preparación de las fiestas, pide ayuda y simplifica los menús si es necesario. A veces si sólo
    na persona se encarga de todos los preparativos, termina siendo un motivo de discusión, falta de apoyos, etc. Es bueno repartir las tareas, para que todos puedan participar de la forma más equitativa posible. 
  • Relativiza. Es un día, son sólo unos días… la vida continúa, intenta no darle importancia a cosas que no la tienen y prioriza lo que si quieres tener presente esta Navidad. Sea lo que sea, escúchate y céntrate en lo que te gusta. 
  • Controla el bolsillo. Evita gastos innecesarios, haz una lista de regalos. 
  • Ajusta tus expectativas. Huye del perfeccionismo Si queremos que todos nuestros planes, comidas o reuniones salgan perfectos, estamos exponiéndonos a una situación de gran estrés. Nos suele pasar que queremos controlarlo todo, pero siempre habrá planes que no salgan como esperábamos. Deja de exigirte demasiado para pasar las fiestas de la forma más relajada posible. 
  • Disfruta. No es un concurso de Master Cheff, es una comida en familia y no tienes que pasar ningún examen. Pásalo bien y permítete hacer locuras, improvisaciones que te hagan sonreír a ti y a los tuyos.

 

 

 

 

  • Evita temas comprometidos o que generen discusión. 
  • Encuentra ratos para descansar, relajarte, pasear, leer… 
  • Di NO. Eso no significa que no queramos a nuestra familia, que no apreciemos a nuestro compañero de trabajo o que no estemos a gusto  on nuestros amigos. No ir a ciertas celebraciones no significa que seamos anti sociales, simplemente no nos apetece en ese momento, preferimos hacer otra cosa o es un sacrificio económico.

Esta semana me entrevistaba Vicente Pallarés en el programa “Escuchate”  de la radio autonómica para hablar sobre el estrés que generan las cenas de empresa y que incluso algunos pagarían por no ir. Te dejo aquí el enlace por si quieres escucharla y comentarme qué te parece. 

 

 

 

 

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